El último de los designer-hotel londinenses se llama Rough Luxe Hotel. Su nombre le describe: lujo áspero, en bruto, y su aspecto interior también. A primera vista nos encontramos con paredes desconchadas, superficies inacabadas, tuberías a la vista, tapicerías desgastadas, y una curiosa mezcla de mobiliario y objetos, antiguos, nuevos y reciclados. Pronto descubrimos, sin embargo, que en contraste, de las paredes cuelgan valiosas piezas de arte contemporáneo, y las instalaciones cuentan en realidad con cuidadosos acabados; bañeras de cobre, duchas de lluvia, o electrónica de alta gama en monitores, acceso a Internet y telefonía.
El hotel se encuentra en el número 1 de Birkenhead Street, junto a la estación de King's Cross, y es obra del controvertido diseñador de interiores y galerista Rabih Hage. Se trata de un pequeño edificio catalogado, y sus 9 habitaciones, todas distintas, pueden ocuparse individualmente o unirse para formar espacios más amplios. Algunas de ellas comparten el baño, en plan hostal.
La experiencia es la vía propuesta por Hage para disfrutar del lujo, en un entorno anti-look, y con un servicio de trato muy de tú a tú.
En el patio trasero se encuentra su Coffee Bar, abierto al público, excepto festivos, y donde se sirven aperitivos salados y bocados dulces. Una buena opción para conocer el lugar es acercarse para el té de la tarde, de 15:30 a 17:30, disponible con reserva previa. Incluye, por 30 libras, bollos recién hechos con crema Devonshire, sandwiches y repostería de elaboración propia.
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